Estado Civil: Casada. Profesión: Interiorista

mujer-durmiendo-antonio-lopez         Mujer durmiendo. Antonio López

Tanteo las sabanas. Felipe ya se ha ido, harto de no poder interrumpir sueños anestesiados. No para. Socios japoneses chupan el tiempo. Fines de semana incluidos.
Cada día me cuesta más levantarme. Ya es demasiado tarde. Cuando vuelva, haré la cama. Recogeré la ropa esparcida y sucia de Felipe.
El naranja de un post-it atraviesa la superficie brillante del frigorífico -No me llames al móvil. Reunido todo el día. Llegaré tarde. Besos- Rasgo el papel. El canto de la hoja me ha hecho un corte en el índice. Chupo la sangre. Me sorprende su tibieza.
Al llegar a la obra, me espera un cliente exasperado por el retraso. Una voz puntiaguda me recrimina. Retumba como un eco en las paredes del piso viejo y vacío lleno de escombros. Al tirar los tabiques se ha curvado el techo dando a la estancia un aspecto de derrumbe inmediato. Salgo tiritando del edificio incapaz de dar una explicación coherente al propietario enrojecido.Voy al estudio, me siento delante del ordenador con la mente en blanco. Agobiada por la falta de ideas, de rendimiento, me atiborro de cafés y pastillas mientras van pasando las horas.
Al volver a casa me tropiezo en las zanjas de las aceras. Sopla un viento frio, la media melena me roza la cara a brochazos rubios. Mañana me la corto a lo chico.
Empujo la puerta del dormitorio con ganas de tumbarme. El desorden de la habitación me descoloca un poco más. Sentada en el borde de la cama empiezo a recoger la ropa de Felipe tirada en el suelo. La blancura de la camisa sobresale sobre la moqueta antracita. Un pelo negro, grueso, largo y brillante enganchado a un botón traza una línea divisoria sobre la tela satinada.

8 pensamientos en “Estado Civil: Casada. Profesión: Interiorista

  1. La protagonista es una japonesa teñida de rubia, es una mentira viviente rebosante de conciencia.
    Saludos desde el valle del Jerte.

  2. No se preocupe del problema hasta que no lo tenga más cerca. Ya se preocupará entonces. Le dejé una dedicada a nombre de su Marquesa de Merteuil.
    La veo a usted muy lanzada. Hágase un favor, escriba, nosotros la ayudaremos porque la leeremos y escucharemos. Exprese, hable, diga.
    Si hoy sufre adversidades, mañana será un recuerdo de la vida, nada más. Las adversidades están para ser vencidas. Si no, no tendrían sentido. Nos hacen más fuertes. Cuénteme y vea mis cuentos, que de momento hay uno para usted del que ya sé le desagradaran las ilustraciones. Aunque no creo yo que se asuste usted fácilmente.
    Un abrazo del Ahorcado sin Árbol del ahorcado. ¡Dita crisis!

    • Gracias por todo eduard. Me encantan sus ilustraciones y le felicito. Pero soy una cobarde y algunas de ellas me asustan mucho, mucho, mucho.
      Un abrazo literario desde mi maltrecho ordenador.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s