Bajo la piel de un psicópata

Study from human body

 Study from human body. Francis Bacon

Mientras celebraba la victoria de su equipo de football en casa de un compañero de trabajo, sintió de nuevo la pulsión profunda. Enraizada en sus arterias azotaba con rabia la pálida euforia de la victoria. Emprendió la fuga hacia la salida, pasando como siempre desapercibido en medio del jolgorio. Subió al coche. Arrancó y sacó de la guantera un cuchillo de cocina de lama ancha y afilada. Lo depositó en el asiento del pasajero escondido debajo de la chaqueta del traje perfectamente doblada. Enfilaba calles al azar esperando que el tiempo pasara vaciándolas de su contenido humano. Parada en un semáforo en rojo, metida dentro de un coche blanco, la masa abundante del cabello de una mujer recogido en un moño tomó consistencia de diana en sus ojos al acecho. Silencioso, calcó la sombra de su vehículo al de su presa, silueta sin rostro, objeto de consumo de usar y tirar. La conductora aparcó en una avenida bordeada de amplias aceras. La luz de las farolas verdeaba entre ramas de castaños. No había transeúntes. Algunos faros rasgaban el calor espeso de la noche veraniega. Deslizó el coche, luces apagadas, disimulándolo entre troncos. Quitó el contacto. Al salir dejó la puerta ligeramente abierta. Empezó a andar sigilosamente, los pies enfundados en unos mocasines de ante flexible. Los tacos de goma amortiguaban las pisadas. La alcanzó a la altura de unos cubos de basura alineados al pie de una farola. La hoja del cuchillo brilló al hundirla en la chaqueta forrada de carne blanda. Ahogó, en su nacimiento, el chillido de la presa con la mano cubierta de látex. El golpe había sido certero. Notó como el cuerpo se iba desmoronando sacudido en espasmos. Dio la vuelta a la masa inerte. La tumbó en el suelo alineada contra los cubos. Realizó un pequeño corte en la yugular. Se desabrochó la bragueta, sacó su pene erecto. Al penetrar la vagina cálida del cadáver en un movimiento brusco de caderas, eyaculó de inmediato. Bajo el efecto de la sacudida, la herida del cuello se abrió burbujeante de espuma roja. Al incorporarse aspiró ávidamente el olor de la basura descompuesta por el calor. Limpió pulcramente el cuchillo con el vestido del guiñapo. Se subió la cremallera con la punta afilada del arma homicida. Se alejó ligero, tranquilo y limpio. Al llegar al coche miro el reloj fluorescente. No habían pasado ni cinco minutos.

10 pensamientos en “Bajo la piel de un psicópata

  1. Dear Anne… Primero te digo que este cuento esta muy bien logrado, en donde describes detalles de las escenas y del protagonista en una secuencia que logra crear el suspenso de la historia. Me gustó.
    De otro lado, psicológico, logras pintar el retrato íntimo del psicópata y su efímero, pero criminal, placer.
    Saludos

    • Muchas gracias Michaelangelo. Me apetecía hacer un pequeño ejercicio de genero negro, pero metida bajo la piel del asesino!

  2. Muy bien, mujer fatal, has hecho una apuesta y arrasaste con la banca. Deben ser la clases de criminología, o que estás inspirada, o que ignoras que el género negro es tu elemento.
    Un capítulo sublime, una introducción genial, qué más decirte. Me has dejado a la altura del betún.
    El año pasado descubrí a una autora japonesa que empezó como escritora romántica, poco a poco se fue pasando al género negro y de misterio, hasta dar con un estilo propio que la consagró en el 97. ¿Quieres una novela de misterio para este verano: OUT de Natsuo Kirino. Además de agradecérmelo te servirá para contrastar como las gastan las niponas del sol naciente.
    Tu cultivas varios géneros literarios, en algún momento deberías que tomar una dirección. Bueno, es que hoy me dejaste sorprendido. De lo mejor que he leído las últimas semanas, excluyendo unos cuentos de Conrad que estoy releyendo.

    La vida es un Tango

    • 1)Gracias Eduard por la generosidad de tu comentario.
      2)No soy una mujer nada nada fatal sino muy ecléctica, gustos literarios incluidos.
      3)Cuando salgo de las clases de criminologia, estoy muerta de miedo y no te voy a negar que al escribir estas lineas el miedo no andaba muy lejos!
      4)Me voy a leer el libro recomendado sin esperar el verano.
      5)Si estas a la altura del betún, considera que soy la suela.
      6)Te mando un abrazo y te comunico de paso que soy muy patosa bailando.

  3. Magnífica incursión por el género negro. Desconocía que lo manejera con tanta soltura.
    Con este relato (negro, negro) se hace perdonar con creces el diálogo entre C&C. (Solo se salva el bombero).
    ¡Enhorabuena!

    • Gracias Ricardo por el cumplido. En cuanto al diálogo entre Carla y la ex de Sarko, estaba en Paris de compras y con ganas de reirme. Lo escribí en un momento y este momento fue divertido. Por lo menos me hice gracia a mi misma ridiculizando un tipo de parisina que existe, no le quepa la menor duda!

    • No sabes Fanou, como me late el corazón cuando vuelvo de mis cursos de criminología!

  4. Pues lo plasmas muy bien para que nos lata también a los lectores. Sin duda le estás sacando provecho a esos cursos.
    ¿Me pregunto por qué no harán cursos interesantes por aquí?

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