Detrás de los barrotes.

 Los tubos que unían su marido a la vida ataban férreamente a Emma a la cama del hospital. Una tarde tuvo ganas de hacer novillos.

 El vacio retumbaba en la ciudad despojada de sus habitantes por un largo puente. El cielo plomizo y bajo pesaba sobre los hombros. La nieve caída durante la noche estaba empezando a derretirse convirtiendo la acera en una película de barro. Todos los chicles que Juan había masticado para dejar de fumar estaban pegados al suelo, redondeles grises señalando el camino. Las sombras cuadriculadas  de los edificios cerraban el espacio donde el viento se colaba sibilante  entre estructuras de aluminio.

 Un hombre limpiaba unos cristales. Cuando hundió la mano en el cubo para mojar la bayeta, el agua sucia se derramó por los bordes. El  remolino atrapó la mirada de Emma aspirándola en su centro bordeado de fideos grises.

Asustada por las garras huesudas que colgaban de los árboles desnudos Emma empezó a rozar las paredes. Su rugosidad se infiltraba a través del abrigo raspándole la piel. Del agujero negro de un portal, una mano azulada surgió pidiendo limosna. Los bozales metálicos de las tiendas convirtieron el grito de Emma en un eco frio rebotado en su garganta.

 Emma empezó a correr.

Al pasar al lado de un contenedor y ver como yacía en él un colchón con los muelles colgando, Emma deseó convertirse en el montón de cascotes que lo rodeaba, desguazada y fuera de servicio.

Detrás de los barrotes la estrecha línea de la boca de Juan se volvió más acerada.

Asiatic Company. Vilhelm Hammershoi. 

20 pensamientos en “Detrás de los barrotes.

    • Juanjo, descubrí ayer la obra de Hammershoi por puro azar. Me parece fascinante, escribí el texto bajo el impacto de su visión pictórica.

  1. La angustia y la impotencia que solo entiende quien ha estado horas y horas en un hospital acompañando, esperando, pidiendo lo imposible. Has logrado hacerme Emmadicto total.
    Un gran descubrimiento también para mi el de Hammershoi.

    Un beso enorme.

    • ermesto, estoy fabricando a Emma, me plantea muchas dudas. Te agradezco que me acompañes en este proceso. En cuanto a Hammershoi, me tiene absolutamente fascinada.
      Un fuerte abrazo,

  2. Tienes una prosa muy poetica, uno se desliza por las palabras y algunas te cogen, te retuercen la mano, otras te ayudan a avanzar.
    La desnudez de la ciudad, el temor de Emma, las sensaciones que anidan en su mente… muy bueno, me ha gustado.
    Beso con cacatuas

    • Javier, gracias por calificar mi prosa de poética, un gran cumplido. Me alegra que te haya gustado el texto.
      No sé si me gusta mucho un beso con cacatuas! Te mando uno sin!

  3. El cuadro es maravilloso y la historia que relatas me recuerda un poco a la novela negra.

    ¡Me encanta la nieve de WordPress! Yo también la tengo activada. Aunque resulte contradictorio, da calidez al blog.

  4. Le has dado un giro a tu prosa. Pero lo que describes, eso sucede dentro de un hospital, cualquier estímulo abre los diques de la imaginación que es acompañada por angustia y trsiteza. un abrazo Rub

  5. Anne, dale para adelante con la construcción de Emma. Noto en estas últimas entregas una oscuridad muy interesante (claro, viniendo de mi era obvio que eso me iba a interesar).
    Por otro lado, me uno a la causa enarbolada por Blopas, aúnemos fuerzas para salvaguardar al pobre amasijo de Juan!
    Buena suerte y más que suerte!

  6. Un grito de angustia e impotencia. Que bien resumen en este relato la tensión de esta Emma amarrada a un ser muerto en vida. Un saludo

  7. Los barrotes, los vacíos nigromantes, las negruras del alma cotidiana que enmudecen con la sordidez de algunos moritorios …

    Cuantas veces esa hondura abisal es el prólogo certero, el asidero iniciático de nuestro propio ser.

    Cuanto de hábito de negrura es UN MIEDO estilizado LITERARIAMENTE para sucumbir al compás de la hendidura interior.

    Sería todo un ejercicio Rebelde que tras guarecerse Emma en los barrotes y ser la “prisionera” sepa que también ella es la “Carcelera “.

    Un@ SER HUMANO grita Libertad y se desanudan sus propias convicciones carcelarias y sus prisiones de soledad ficiticia.

    Que renazca del agujero negro que transita Emma ¡¡¡

    Un solidario, efusivo y carolingio abrazo rebelde y libertador Anna 🙂

    • Alfonso, me hace ilusión tu comentario, muy sesudo por cierto, (lo tengo que meditar). Me has enseñado una palabra, nigromente, magia negra, todo lo relacionado con los muertos, una palabra llena de posibilidades narrativas.
      Un abrazo,

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