¡¡¡¿¿¿Caperucita roja???!!!!

Gustave Doré.

 

Érase una vez un molinero que vivía en un hermoso valle. Hermosura que le era ajena, ya que se había pasado la vida trabajando sin cesar para alimentar a su prole concebida deprisa y corriendo para satisfacer la quemadura del deseo carnal que lo atormentaba (instinto animal, quizá sea palabra más adecuada). El molinero había contraído nupcias con la única hija de su vecino, poseedor de un molino, mucho más grande que el suyo, y objeto de su concupiscencia. La novia, de carácter seco, y físico más reseco aún, venía con el lote.

Ahorrando, ahorrando, el molinero logró hacer construir un tercer molino, convirtiéndose en el hombre más rico del pueblo y de la comarca. Una mancha ensombrecía sin embargo su ambición: sus hijos habían ido muriendo uno tras otro presos de una enfermedad incomprensible: cuanto más pan comían, más delgados se quedaban. Cuando llegaban a la tumba, su estado de desnutrición era tal que sus féretros se asemejaban a los de unos enanos. El molinero se avergonzaba de haber procreado semejantes engendros y le entristecía haberse quedado sin herederos dignos de su legado.

En el pueblo se hablaba de maldición. El molinero, al mirar a su mujer más seca que un sarmiento, tenía otra tesis: de tal palo, tal astilla. El palo era resistente, se murió tontamente, al atragantarse con un currusco de pan. Tenía setenta y cinco años y su viudo cerca de ochenta.

El molinero hizo saber que necesitaba una sirvienta. Una mujer del pueblo se presentó a su puerta. El molinero esperaba a la madre, una viuda muy capaz. Se presentó la hija con una cesta colgada del brazo. Una  jovenzuela de tez sonrosada, largas trenzas rubias y corpiño rojo, bien relleno. El molinero se quedó deslumbrado. Cupido le había disparado en pleno corazón. Notó al instante como algo que creía muerto, se enderezaba con vigor en su entrepierna. La joven, de carácter generoso, abrió su corpiño y algo más, que no su cesta. Cesta que por cierto, bajo las embestidas del molinero, cayó al suelo donde manzanas rojas y redondas se derramaron por todas los rincones.

A los pocos días se celebraron los esponsales. Cuentan que los recién casados se quedaron encerrados en el dormitorio, tres días y tres noches. El molinero salió con los pies por delante, camino del cementerio. En el ataúd, lucía una cara de beatitud resaltada por el rojo bermellón del forro de la caja.

En cuanto a su viuda, ¡por fin había encontrado una heredera digna de su codicia!, dicen  que tenía una boca inmensa con dientes muy blancos y muy afilados…

 

38 pensamientos en “¡¡¡¿¿¿Caperucita roja???!!!!

  1. Muy agradable leerte, en esta versión de caperucita, es claro sencillo y uno suelta la sonrisa de manera espontánea al leer el fina. Como siempre me voy satisfecho, tratando de no ver capitas rojas… aunque que mejor muerte…

    • rub, no es mala muerte, no! Más bien estupenda! Cuidado con las capitas rojas!… pero ahora que lo pienso, eres un jovenzuelo! las capitas rojas no van contigo! un abrazo.

  2. No es la caperucita roja ,pero se le parece,es la versión de “tiran más dos tetas que dos carretas”,pues la versión esta parece que quiere decir que la ambición y lo que quiere uno que los demás hagan no se cumple,y cuando te dejas deslumbrar resulta que al final ,son otros los que se aprovechan de lo tu deseabas y acumulabas.
    Ha y que escribes muy bien en español,ninguno dudaría que no es tu lengua ,así que te doy muchos ánimos.

    • guelgar, en definitiva lo que he hecho con el cuento es divertirme! El ambiente internacional es tan deprimente! En realidad en el cuento he metido dos lobos, dos almas gemelas, tan avariciosas la una como la otra!
      El español no es mi lengua materna, no me importa, el idioma es una simple herramienta, cada cual que elija la que más le convenga!
      Un abrazo,

  3. Has dado una otra vuelta de tuerca al cuento de Caperucita. Te ha quedado estupendo, con un final del todo inesperado: una Caperucita entre mujer y loba.
    Dicen los hombres de hoy día, que hay que tener muchos cuidado con las lobas.
    Es broma… Muchos besos y abrazos

    • Mercedes, me he divertido como una niña pequeña! Pienso repetir! Estamos rodeados, dicen que de de tiburones, sigo pensando que de lobos, así que más vale tomarselo con humor!
      Muchos besos y abrazos a tí tambien querida Mercedes.

  4. Curiosa revisión del cuento. Tuviste que disfrutar cuando se te ocurrió… “Caperucita loba” 😛

    Que pena de molino, de mano en mano… Y la forma de conseguir quedarse viuda tampoco estuvo nada mal…

    Has reunido en un personaje a Caperucita, al lobo, y al cazador (de fortunas, al menos).

    Saludos.

    • Alan, en efecto me lo he pasado pipa! He hecho un pack: tres en uno.
      Un abrazo,
      P.S. me has dado envidia con tus historias tan amenas! Claro que no es facíl tener tu chispa!

  5. ¡Es que escribir es muy divertido! Los que no escriben, no saben lo que se pierden…

    ¿Te he dado envidia? Pues las tuyas no están nada mal… Cada uno es como es, y todos tenemos que seguir mejorando, siempre. También es bueno admirar las cosas buenas de los demás, pero no creo que tengas mucho que envidiarme…

    • Alan, envidio, pero con sana envidia: tu sentido del humor, tu escritura tan desenvuelta y natural, tus dotes inatas para el suspense, tu generosidad (se nota en tus comentarios tan desinteresados). En cuanto a mí, estoy contenta porque creo que voy progresando, que mi escritura se va soltando, y estos hecho me llenan de ilusión. Los que no escriben no saben lo que se pierden…

  6. ¿Que habrá tomado el molinero para estar tres días y tres noches?…, pero de veras que esta muy buena esta versión que dejaste correr en tus letras…, también deja una enseñanza …, este cuento se lo entregaría a los políticos de mi país…
    Un vez más…, abrazos para ti…

    • Buena pregunta, Watson! Si te consuela, no solamente tu país tiene plaga de lobos… Me parece que se trata de una pandemia.
      Un abrazo, Carlos,

    • Muchas gracias Carlos, ahora estoy en Paris y sin tiempo para presentar mi libro en mi blog. Después la estupenda presentación de Albert lo tengo complicado! Muchas gracias de nuevo, me alegro que te hayan gustado mis poemas.
      Un abrazo,

  7. Este nuevo cuento de caperucita es mucho mas real….acabo de conocer tu blog y tu libro…me gusta como escribes y como narras las historias….me quedarè por tu entorno para saber mas de ti.

    un saludo

    fus

    • El cuento de caperucita es muy cuel, este no tanto! Como decimos en francés :donnant, donnant! Muchas gracias por lo del libro, pienso presentarlo en mi blog… en un futuro próximo.
      Un saludo, y… Muchas gracias!

  8. Extraordinaria tu capacidad para extrapolar el cuento tradicional en un “exemplo” de codicia y ambición desmesurada, tan propio de nuestros días: los lobos son incluso unos mansos mamíferos comparados con los hambrientos reptiles que nos acosan… ¡Esos sí que tienen los dientes afilados y las manos largas!
    Tu sentido del humor es invidiable: consigues Incluso despertar la líbido de un anciano, aunque eso le cueste la vida (no aclaras si a mordiscos). Ojalá que la líbido interesada de otros (no tan ancianos pero sí desmesuradamente codiciosos del sexo libre de los mercados) tuviera el mismo efecto.
    ¡Te sobra talento, querida Anne! Y ya que hablamos de los mercados, tendremos que pedirte un crédito de él… a bajo interés, pero con alto rendimiento literario.
    Un abrazo de humilde y admirado lector.

    • Gracias, Albert! Tengo en mente una nueva versión de Pulgarcito… digamos mas contemporánea! Cuando vuelva a Madrid y tenga un rato, me pongo a redactar mi Pulgarcito, me divierto un montón escribiendo estas cosas.
      De nuevo gracias por todo, querido Albert… y un abrazo desde Paris, donde, por cierto, hace muy mal tiempo!

  9. Bela morte para quem talvez não a merecia tanto mas soube aproveitar e saborear o “postre” que lhe caiu no prato. Talvez no caixão , se for aberto ainda vá espreitando as pernas das acompanhantes…Quanto a ela penso será talvez uma eis “coelhinha” da Play Boy…

    • xico, en estos tiempos tan revueltos y propicios al desaliento, solo pretendo pasarme un buen rato escribiendo! Me ha gustado la imagen de caperucita, versión Playboy!
      Un abrazo,

    • Alan no te has perdido nada! He publicado un pequeño libro de poesías que pienso presentar en mi blog, más adelante. De momento, por si te interesa, mi amigo Albert Lazaró Tinaut lo ha hecho en su blog, TRANSEUNTE DEL NORTE, que viene entre mi lista de blogs amigos. Te agradezco el interés.
      Un abrazo,

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