Juanjo Fernández, fotógrafo. Vivimos como soñamos: Solos.

Adolfo Suárez.  Fotografía Juanjo Fernández.

El relato que sigue está inspirado  en la exposición de fotografías que  presenta Juanjo Fernández en el Ateneo de Madrid, calle del Prado 21, hasta el 16 de octubre. Vivimos como soñamos: Solos.  Es mi pequeño homenaje a un gran fotógrafo y a un amigo entrañable.

¿Y si la vida no fuera más que una plaza circular? Una plaza abarrotada por millares de átomos que se unen y desunen, se integran y  desintegran como partículas de polvo en suspensión. Una plaza como lugar común para vivir la experiencia, nada común, de cruzar un escenario alumbrado con potentes focos y acordonado por un patio de butacas donde flotan  sombras que se cuelan por los soportales para poblar nuestros sueños.

A veces un ruido de cerrojos nos llena de espanto, o peor aún, el silencio en medio de la multitud.

Miramos a nuestro alrededor, todo sigue su curso, la gente nos rodea, nos empuja, nos obliga a seguir. Una escuadrilla de polillas aletea en nuestro estómago, sensación de miedo atroz que, por otro lado,  no puede ser más que virtual, ya que en el mismo instante del ruido y del silencio, estábamos bailando un vals sobre una pradera de tréboles de cuatro hojas, borrachos de amor, de amistad y de esperanzas.

La escuadrilla de polillas que aleteaba en nuestro estomago corta el cielo con sus alas de acero. Devora nuestros recuerdos. El castillo de naipes se derrumba. Avanzamos entre nuestros escombros, la rigidez de nuestras mandíbulas nos tiraniza de tanto apretarlas para no dejar escapar ningún grito que pudiese delatar la ruina de la carcasa.

Nos obligamos a reiniciar un presente donde poder caminar. Un presente blando como los relojes de Dalí donde moldeamos un pasado al cual nos agarramos, por muy escurridizo que este sea, hasta que una borrasca nos lleve fuera del escenario, en la inmaterialidad compartida de los sueños.

Un mendigo. Fotografía Juanjo Fernández.

Vivimos como soñamos: solos. 

Espacio Prado, Ateneo de Madrid

Calle Prado 21

Entrada libre. De lunes a viernes de 17 a 20.00 horas.

Del 1 al 16 de octubre de 2011

26 pensamientos en “Juanjo Fernández, fotógrafo. Vivimos como soñamos: Solos.

  1. Te confieso, Anne, que el relato me logró inquietar, crear zozobra, no sé, sentí al leerlo esa indefensión del vivir desasido de casi todo, menos de la evanescencia onírica. Me gustó. Me gustan los relatos que tienen esa «potestad» de movernos de un lubar a otro, de una comodidad a una conciencia vital menos cómoda, pero más digna. Gracias mil. Un abrazo.

    • Jerónimo, lo acabo de escribir después de ver la exposición de fotografías de Juanjo Fernández. Me he inspirado en ella, en la soledad que desprenden sus fotos (a mi juicio), en los sueños o pesadillas que nos unen y nos llevan al mismo destino, del más poderoso al más humilde, lo queramos o no. Gracias a ti por leerme y por tu sentido comentario.
      un abrazo,

  2. Tu prosa crea escenarios nuevos -para mi- me vi como molécula, atomo dentro de un círculo. Había millones como yo, que compartíamos el ruedo, inquietos, empujandonos, y algunos tirados en la subterra y otros levantando el vuelo y saliendo al hiperespacio.
    un Abrazo Rub

  3. ¡Un magnifico texto para una extraordinaria exposición!
    Anne, me ha encantado tu prosa. Juanjo, magníficas fotos.
    Un cariñoso saludo a ambos.

    • Mercedes, me estás haciendo un gran cumplido: hacer sentir algo a un lectora es una recompensa que no se paga con nada. Muchas gracias,
      Un abrazo,
      P.S. puntualizo que el para escribir este texto, he sentido primero las fotos de Juanjo!

  4. Tu texto nos conduce por senderos de incertidumbre, como las imágenes de Juanjo que has seleccionado. Unos tanta, alegria e ilusión, futuro, otros tan poco. La vida bien puede ser esa plaza circular que nos comentas. Un saludo

    • Concha, voy a revelar un pequeño secreto (no creo que te importe): como amigas, y amigas de Juanjo, fuimos a ver juntas su exposición y creo que sus fotos nos impactaron a las dos por su belleza, su sencillez, su gran carga de soledad, debajo de la cual se refleja, a veces serenidad, otras sueños y otras el miedo o la pesadumbre por esta soledad que se cuela en los oscuros soportales de nuestra existencia tan perecedera.
      Un abrazo,

  5. En el fondo la soledad es un estado subjetivo del espíritu. Puedes sentirte sólo rodeado de gente, y acompañado aunque no haya nadie junto a ti. Es más una sensación que una realidad física.

    Las imágenes que describes, por otra parte, son sugerentes, y las fotografías, atractivas.

    Saludos.

    • Alan, la soledad puede no ser nada subjetiva, para ciertos ancianos, por ejemplo. Pero sí es cierto que muchas veces la crea nuestra mente: pero qué angustia estar rodeado de gente y sentirse solo! De todos modos Juanjo, a través de sus fotos, recrea la soledad del hombre en el medio urbano y la recrea con mucho talento.
      Un abrazo,

  6. He visitado la exposición de Juanjo Fernández a través de las fotos que tiene en su web, un gustazo de los buenos. Me han encantando las fotos de Nueva York.
    Sólo lamento que finalice a mediados de octubre, unos días más y como un clavo estoy en el Ateneo.
    Y, por otro lado, el relato, me tiene dando vueltas sobre mi misma, a fin de cuentas, como dice Juanjo, vivimos como soñamos, solos.

    • Anita, una pena! Te conozco a través de tus escritos, que aunque pueda parecer que no, es mucho conocer, y estoy convencida que te hubieran gustado porque son muy auténticas… como tú! En cuanto a mi escrito no te des muchas vueltas: marea!
      Un abrazo,

  7. Estuve observando el blog te tu amigo, fotógrafo y artista de raza¡ Hoy las letras son una mezcla gratificante, un poco al estilo Piazzola, buenas por ser distintas y diferentes…
    Un abrazo para ti, me agrado pasearme por tu post…
    C.

    • Carlos, qué bien lo has dicho, Juanjo es un fotógrafo de raza, con mucho pedigree! He intentado acoplar mi escrito a las fotos de Juanjo, las fotografías son las protagonistas de este post! Lo otro pasa a segundo plano.
      Un abrazo… y gracias por la visita… la próxima vez te invito a tomar un té!

    • Juanjo, el miedo a la soledad. Es lo que más me impactó de tus relatos fotográficos: este conjunto de soledades. Enhorabuena! Las gracias te las doy yo a ti por poner a flor de piel unas emociones que a menudo llevamos escondidas.
      Un abrazo,

  8. Anne
    o mundo tem duas faces, é verdade. Talvez a mais negra precise mais de nós, aceito. Até esse lado tem a sua poesia de desconforto, de acordo. Noentanto sinto algum pessimismo nas tuas palavras, resultado do realismo das imagens. De aí parecer-me que, por vezes, Madri te pesa, sufoca.
    Onde está o ouro de Goya ?

    • Xico, Madrid no me pesa en absoluto, es mi ciudad! El oro de Goya adorna los parques y los atardeceres. He hecho un ejercicio de estilo para intentar adaptarme a las fotografías de Juanjo donde percibo (dando por hecho que la percepción de cada uno es muy subjetiva), y no en todas, la opresión que ejerce la urbe sobre el ciudadano.
      Un abrazo,

  9. Es cierto: el texto transmite zozobra y está, en ese sentido, muy conseguido. Tengo, de todos modos, una visión más optimista de la vida y creo que, aunque seamos también espíritu, estamos impregnados de materialidad. La realidad se puede, si uno quiere, tocar con los dedos; los sueños, no.

    Interesante texto. Las fotos son estupendas, Anne.

    • zambullida, es cierto que la realidad es tangible y los sueños no lo son. Pero cuantas veces transformamos la realidad y la deformamos a nuestro antojo hasta el punto que a veces tiene poco que ver con la realidad que los otros perciben como nuestra? En cuanto a los sueños, los adoro, dan vuelo a la condición humana.
      Las fotos de Juanjo son excelentes.
      Un abrazo,

  10. A mí también me gustan los sueños; sin ellos, la vida sería imposible. Aprovecho para felicitarte, Anne ¡Enhorabuena por tu libro! Espero que coseches muchos éxitos. Un abrazo.

    • Gracias! El éxito ya lo he cosechado: me he atrevido a hacer algo, que hace solamente dos años, era impensable para mi! Era un sueño y ahora es una realidad por muy modesta que esta sea.
      Un abrazo,

  11. Tu relato demuestra la fuerza expresiva de las fotos de Juanjo y el doloroso mensaje que transmiten. Has captado tan bien esos juegos de luces… ¡que me gustaría estar en la piel de Juanjo leyendo lo que has escrito!
    La soledad no es solamente un recurso literario mil veces utilizado, ni tampoco las pinceladas de desencanto de tantos pintores, ni los fotogramas de muchísimas películas, ni tan sólo lo que se ve en las fotografías de Juanjo. La soledad es una sensación que todos percibimos en una sociedad que se aísla y nos aísla. A veces, incluso, la soledad de dos puede ser terrible.
    Esa plaza circular es el paradigma de nuestro universo, y la describes tan bien que se me representa real, como si la estuviera viendo a través de la ventana de un rascacielos… en medio de una soledad infinita.
    Mi enhorabuena sincera por saber transmitir con tanta nitidez las sensaciones, y mi enhorabuena también a Juanjo por su sensibilidad para percibir lo que nos rodea.

    • Albert, me da pena que no hayas podido ver la espléndida exposicion de Juanjo. A través de mi blog la has podido visitar virtualmente. Intente expresar en mi texto la sensación que me habían producido. Tienes razón, la soledad de dos puede ser terrible y la soledad en medio de la multitud, agobiante. El mérito de este post lo tienen Juanjo y su talento.
      Un abrazo,

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