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Aubépine. Fotografia Anne Fatosme.

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Sous un ciel d´aubépine

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qui pleure ses pétales

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je trouve mon refuge

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mon plaisir et ma peine

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douceur blanche et rose

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griffée par les épines

 

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d´une vie qui n´est plus

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mais qui pourtant rechigne.

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Espino blanco. Fotografía Anne Fatosme.

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Bajo el llanto del espino blanco

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está mi refugio mi alegría mi pena

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nube blanca y rosa

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arañada de espinas

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vida que se fue

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y sin embargo rechina.

Normandía, entreacto. A Madame Bovary.

Paysage en Normandie Les pommiers, 1887

Berthe Morisot. Les pommiers.

 

Vuelve a casa bajo la sombra violeta del atardecer,

la arenilla del camino chasquea alegre bajo los zapatos de satén,

dulce caminar veraniego de miel y de trigo,

cosquilleos de brisa , volutas de sol y rostro tendido,

infinitamente,

hacía el azur.

Cielo incendiado bajo la muselina de la cofia,

tan, tan, almidonada que sus bordes son heridas,

y los zapatos de satén,

zuecos hundidos muy dentro del invierno.

Paseando por la Normandía de Barbey d´Aurevilly retratada por Bruno Mercier.

La baie d´Ecalgrain La Hague. http://www.brunomercier.fr/

Mis pensamientos se encogen bajo el peso de las nubes.

Tengo miedo, un miedo ancestral. El silencio resuena en mí, sacudido por el viento, potente silbido  que se desata en una locura de ramas torcidas.

¿Qué soy?

¿Tierra empapada de agua, aplanamiento de gestos ante la incertidumbre?

¿Una borrasca color antracita, sabor a metal de mi  saliva?

¿El chaparrón que con su violencia perfora mi cerebro, cueva con tejado de zinc, acribillada por oscuros presentimientos?

¿La ráfaga que se estampa contra las rocas y retuerce mis entrañas de angustia?

¿O la grisalla de acero que ensucia mi muñeca y detiene las agujas de mi reloj de pulsera?

Tengo miedo, demasiado miedo, del cielo y de su peso, del viento que grita sobre las rocas y ulula en mis tímpanos. Tengo miedo de ser vencida por su fuerza,  visión de mi cuerpo  que se hincha y se descompone como el despojo de un perro abandonado en la cuneta de un camino.

¿Pero, quizá, pueda ser aquella franja de luz que asoma en el horizonte?

Una llama desnuda y clara, la primera mujer, el dulce abrazo antes de la tormenta o la chispa que reaviva el calor de los rescoldos apagado bajo ríos de lluvia y sus profundos lechos de barro.

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Version française.

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Mes pensées se déforment sous le poids des nuages.

J´ai peur, j´ai vraiment peur, de ce silence qui résonne en moi, secoué par le vent, sifflement puissant qui se faufile dans une folie de branches tordues.

Que suis-je?

De la terre gorgée d´eau, afaissement de gestes devant l´incertitude?

Une bourrasque couleur antracite, goût métallique de ma salive?

Une averse, qui, de toute sa violence, perfore mon cerveau, caverne au toit de zinc, criblé d´obscurs pressentiments?

Une rafale qui se rompt contre les rochers et me tord le ventre d´angoisse?

La grisaille d´acier qui salit mon poignet et détient les aiguilles de ma montre?

J´ai peur, trop peur du ciel et de son poids, du vent qui crie sur les rochers et hulule dans mes timpans. J´ai peur d´être vaincue par leur force, visión de mon corps qui se gonfle et  décompose telle la dépouille d´un chien abandonné sur le bord d´un chemin.

Mais, peut être, puis je être cette frange de lumière qui pointe à l´horizon?

Une flamme nue et claire, la première femme, doux enlacement avant la tourmente ou l´étincelle qui réavive la chaleur des braises éteintes sous des rivières de pluie et leurs profonds lits de boue.

Paseando por la Normandía de Barbey d´Aurevilly retratada por Bruno Mercier.

Barbey serie XLI Les Ravalet. http://www.brunomercier.fr/

Duele el lenguaje de los vidrios rotos, jeroglífico que no tengo ganas de descifrar. Dicen que el tiempo lo borra todo pero todavía no ha conseguido aspirar el estallido de la ventana ni la desmesura de sus esquirlas.

Todavía recuerdo tus pasos sobre la gravilla, tus besos furtivos antes de la huida, dos portazos en las mejillas, el motor que arranca, el tubo de escape sobre la sien y después, el silencio.

Sumas incomprensibles de días puntuados por la cadencia del reloj y por la mudez del teléfono.  Mudez- ente, frialdad de baldosas donde me quedaba horas sentada. Ente que se convirtió en mi dueño y, yo, en su esclava. Con su lengua bífida me aseguró que el teléfono no sonaría, que no podía hacer nada, que me habías abandonado.

En el silencio de las cosas muertas, mirábamos por la ventana.

Cuando llegó la primavera, una pareja de palomas hizo su nido sobre la fachada de cristal del jardín de invierno. El silencio se llenó de arrullos, de aleteos y de suavidad de plumas.

Una noche de garganta prieta, el ente, porque no fui yo, destruyó el cristal donde se asentaba el nido con una pala de acero, de las que usan los niños para construir castillos de arena.

De la pareja  de palomas, solo quedó una, sombra de alas negras sujeta a las astillas de mi corazón que de tanto latir, cambió las marchas y se puso al ralentí.

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Version française.

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Comme le language des verres cassés fait mal!  Hieroglyphe que je n´ai jamais eu le courage de déchiffrer. Le temps efface tout, dit-on, mais il n´a pas réussi à aspirer    l´éclatement de la fenêtre ni la démesure de ses éclats.

Je me souviens encore de tes pas sur le gravier, de tes baisers avant la fuite inavouable, deux coups de portière sur les joues, le moteur qui démarre, le tuyau d´échappement sur la tempe et après, le silence.

Des additions incompréhensibles de jours ponctués par la cadence de l´horloge el le silence du téléphone. Silence qui se convertit en une créature, froide comme le carrelage où je restais des heures assise. Elle était mon maître et moi, son esclave. Avec sa langue bifide, elle m´assurait que le télephone ne sonnerait pas, qu´il n´y avait rien à faire, que tu m´avais abandonnée.

Dans le silence des choses mortes, nous regardions par la fenêtre.

Quand le printemps arriva, un couple de colombes fit son nid sur la façade en verre du jardín d´hiver. Le silence se remplit de roucoulements, de battements d´ailes et de douceur de plumes.

Une nuit de gorge serrée , l´autre, parce que ce ne fût pas moi, rompit en morceaux  la fenêtre avec une pelle en acier comme celle dont se servent les enfants pour construire des châteaux en sable.

Du couple de colombes, il n ´en resta qu´une seule, deux ailes noires accrochées aux  débrits de mon coeur, qui de trop battre, se mit en veilleuse.

Paseando por las playas del desembarco retratadas por Bruno Mercier.

http://www.brunomercier.fr/ Blind memory.

Las moreras arañan dos brazos desnudos.

Escondido dentro de la maraña,

un peldaño. Una caída.

Brusca.

Dos rodillas ensangrentadas.

Una mirada al ras del suelo

se desdobla.

De frente, un muro ciego.

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Un agujero rectangular. Un pasadizo.

Bajo, estrecho.

Agazapadas sobre el cemento armado,

cápsulas de gelatina velluda,

acechan.

Fogonazo de un mechero.

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Una sala circular. Una abertura

redonda perfora el techo.

Tres metros de tropiezos.

Escalones rotos.

Dos manos  cubiertas de óxido.

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Arriba, ráfagas de viento cargadas de sal

zarandean un puzle desmembrado,

piezas humanas,

apoyadas contra un muro

lleno de graffitis.

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Un cerebro se acuerda de Berlín,

el año pasado,

de otro muro,

de otros graffitis

¡hermanados!

una boca los besa,

con dulzura.

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Una mujer recompuesta

contempla el horizonte,

silueta perfilada en gris,

sobre el cielo cambiante

del canal de la Mancha.

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.Version française.

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Les ronces griffent deux bras nus.

Caché dans leur enchevètrement,

une marche. Une chute.

Brusque.

Deux genoux qui saignent.

Un regard au ras du sol se dédouble

devant un mur aveugle.

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Une ouverture rectangulaire, un passage.

Bas, étroit.

Tapies sur le ciment armé,

des capsules de gélatine velue,

mises à nu par la décharge d´un briquet,

guettent.

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Une  pièce circulaire, une ouverture,

ronde, perfore le toit.

Trois mètres de trébuchements

sur une échelle en fer rouillé,

deux mains couvertes de taches rousses.

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En haut, des rafales de vent chargées de sel,

secouent un puzzle démembré,

morceaux humains,

appuyés contre un mur

couvert de graffitis.

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Un cerveau se souvient de Berlin,

l´année passée,

d ´un autre mur,

d´autres graffitis,

jumelés!

Une bouche les embrasse,

les aime avec tendresse.

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Une femme recomposée

contemple l´horizon,

silhouette profilée en gris

sur le ciel changeant

du canal de la Manche.

http://www.brunomercier.fr/ Blind memory.