Un cuento.

mike-worrall-19

Mike Worral.

Cuando el mundo se haya consumido y de él no quede más que un quiste encogido en forma de corazón, a las doce en punto de la noche, convertiré mi falda en calabaza. Dentro de ella, alcoba musical de olas y de viento, viajaremos hasta los confines del universo. Levantaremos velos de niebla tejidos de mariposas, sobrevolaremos el latido de inmensas flores rojas, ¡Oh! cálida dulzura de sus pétalos, y, vestidos como príncipes (rayos de sol y perlas de lluvia), nos amaremos sobre el fresco berro  azul, nuestras risas de cristal enlazadas al  arrullo de tu transparencia.