El sol de Liv. Cuento de navidad.

El sol de Munch.

Con sus manos de anciana, Liv acariciaba las flores de hielo dibujadas sobre el cristal de la ventana. Liv amaba la belleza, la usaba como antídoto contra la tristeza. La espiaba, y cuando la encontraba, en una lectura, en una imagen, en la fugacidad de las nubes, o como ahora, en unas flores de hielo, se abrazaba a ella. Al calor de su contacto la mayor pena se disolvía como por arte de magia.

En el jardín de al lado, Annika y Greta, las niñas de los vecinos, jugaban.

 ¡Cuánto las quería! Percibía sus voces risueñas, el crujido de la nieve bajo sus pisadas y el ruido de sus manos amasándola ¿Estarían erigiendo un Santa Klaus como manda la costumbre, o intentando dar forma a un ser incongruente a la imagen y semejanza de uno de estos juguetes fabricado en la otra punta del mundo? Seguía sin acostumbrarse a la idea de que unos objetos elaborados en sitios tan lejanos pudiesen  llegar hasta Strovik, pueblecito perdido en un fiordo noruego.

 El mundo giraba, cada vez más veloz, su niñez pertenecía a un mundo extinguido donde se pasaba mucho frío en Navidad y donde no se usaban estrellas eléctricas para adornar la oscuridad. En el mismo momento en el que este pensamiento se estaba formando en el cerebro de Liv, un corta circuito lo electrocutó… tan violento, que Liv (que no resintió este fenómeno como interno sino como externo) tuvo que cerrar los ojos                          estaba jugando al lado de la ventana con la muñeca de trapo que le había traído Santa Klaus, cuando su padre se acercó con una sonrisa dibujada en la cara y las manos escondidas tras la espalda.

-¡Niñita, tengo una sorpresa para ti!

Liv, con la agilidad de la gata de la casa, se precipitó hacia su padre, lo contorneó y empezó a sacudir las manos enlazadas entre sí.

Es algo redondo, pensó al tocar las manos abombadas…

Es una pelota pequeña, razonó algo decepcionada.

Cuando su padre  abrió las manos,  Liv  pensó haber acertado: era una pelota. Una pelota naranja. Al cogerla, le sorprendió su tacto granulado, su firmeza blanda y, al acercarla a su nariz, su olor entre ácido y dulce.

-¡Liv… es una naranja! ¡Papá te ha traído una naranja! Una naranja que viene del país que tienes dibujado en tu libro de lectura, ya sabes, la estampa que tanto te gusta… donde el mar y el cielo se funden en azul, donde las flores crecen en la cuneta, donde los frutos cuelgan de las ramas de los árboles, donde los niños juegan medio desnudos bajo un sol que no te abandona…

Liv, alzó la naranja a la altura de sus ojos, la fruta empezó a girar como una peonza, cada vez más rápido,  como un sol alegre, loco y cálido… del suelo brotaron amapolas, de los muebles de madera salieron ramas empujadas por la savia, de las ramas nacieron hojas brillantes y, en medio de estas hojas… jugosas naranjas. El paisaje estaba bañado por una luz vibrante.  Liv  tuvo que usar sus manos  a modo de visera para poder apreciar el azul del mar y del cielo que tanto añoraba.

Soplaba una brisa ligera, y en ella, preservado como en un estuche, sonaba el eco de las risas de Annika y Greta. Bajo el calor de la mejilla de Liv, las flores de hielo abrieron sus pétalos llenando su olfato de un delicado perfume a azahar. Se sentía tan feliz que encadenaba suspiros y risas en completo desorden.

Cuando se hubo repuesto de sus emociones, se puso el abrigo, el gorro y los guantes, cogió la naranja, dispuesta a compartir el regalo con sus amigas. Salió con tal ímpetu que las estrellas de luz del árbol de navidad empezaron a parpadear a toda velocidad.   

P.S. dedico este cuento a Ernesto, así como a su familia, con todo mi cariño.

¡FELIZ NAVIDAD A TODOS!

El año pasado, decidimos, entre unos cuantos colegas blogueros, escribir unos cuentos de Navidad y enlazarlos. La iniciativa nos resultó tan enriquecedora que hemos decidido repetir este año. Iré añadiendo los enlaces de los cuentos conforme vayan saliendo.

http://mercedesmolinero.wordpress.com/2011/12/12/mi-abuela-rosario/

http://apuntodecaramelo.wordpress.com/2011/12/14/con-el-ala-a-sus-cristales/

 Polvo de estrellas, en Navidad. | La Sinfonía de la Vida

http://pipermenta.wordpress.com/La navidad es un cuento

 http://conchahuerta.com/2011/12/16/cuento-de-navidad

http://minicarver.wordpress.com/2011/12/17/regalo-de-navidad/

 Hacia la navidad

Micromios Blog-A tiempo-

Un sueño…, en tiempos de Navidad…Cruz del Sur

Cuento de Navidad de Joaquín Sarabia

Don Sapo y la navidad de Rubén García García

http://transeuntenorte.blogspot.com/2011/12/la-voz-otros-debida-la-navidad.html

http://auniveaudelamer.wordpress.com/2011/12/17/christmas-dreams/

JusamawiNavidad y todo lo demás