Don´t- Touch- Me.

Olimpia, Édouard Manet.

Diluvia. Ella, debajo del paraguas chorreante, intenta esquivar charcos, no siempre lo logra y sí no fuera por el alboroto de las bocinas, podría percibir como sus pies chapotean dentro de los zapatos empapados. Él ignora sus llamadas. Mira la acera, hace suyas las baldosas, las apila prietas en su cerebro sin dejar resquicio. Al pasar por una plaza bordeada de mimosas,  un olor dulce  se adueña de su olfato. Levanta la cabeza cercada de hormigón. La luz de una farola alumbra un entramado amarrillo y verde curvado por el peso de las flores. Extiende el brazo y arranca una rama. Pequeños pompones  esponjosos le cosquillean la piel, unas  gotas de lluvia se desprenden sobre las mejillas.

 Al llegar al dormitorio, deposita las mimosas encima del edredón, deja caer el paraguas y el bolso al suelo, se despoja de la gabardina sacudiendo los hombros, se quita los zapatos y lo deja todo amontonado al pie de la cama.  La humedad se ha ido infiltrando en su cuerpo erizando la piel.

Abre el grifo de la bañera, vierte un gel untuoso, la espuma se extiende  en aros ondulados. Enciende la mecha de una  vela redonda  contenida en un  frasco de cristal. Apaga la luz, no desea verse. Al bajar la cremallera del vestido le sobresalta el ruido metálico. Sus manos estremecidas se deshacen de la seda gris perla de la ropa interior.  

 Agradece el agua demasiado caliente. Apoya la cabeza sobre el reborde curvo de la bañera. Una capa de espuma ligera y profunda  cubre el agua. Su mente se evade, estira el momento, suspende el mundo en el vaho olfativo de la bañera. Su cuerpo se expande, bing bang insonoro en un universo de alvéolos de jabón.

Tumbada bajo el edredón, redondea el brazo alrededor de las mimosas y antes de caer en el pozo negro de un sueño artificial, huele y acaricia las flores reventonas.

Por la ventana entra la luz oscura de otro día de lluvia. Al pie de la cama una aureola de agua marrón rodea el amasijo de ropa. Las flores se han encogido hasta convertirse en diminutos puntos quebradizos.