Miradas cruzadas. Un abrazo.

 

Robert Doisneau. Amour et barbelés.

 

Quizá no sea demasiado tarde

 para que tu abrazo me salve

 de la noche que dentro de mí crece.

Un abrazo de sol y de calor

en el que no quepa el desamparo

de la vida que mengua

 en mi reloj de pulsera.

 Quizá no sea demasiado tarde

para sentir como mi corazón

se calma en la curvatura de tus brazos

 ni como mi rostro hundido en tu cuello

por fin se ilumina.

Quizá no sea demasiado tarde

 para ver como la carroña de hiel,

 que  araña  mis entrañas

 bajo el pulcro disfraz de mi piel

 muere  bajo  la  luna  llena

del forro de tu chaqueta.

Quizá no sea demasiado tarde

para remendar los  jirones de mi vida,

dentro de tu regazo escondida.

Quizá no sea demasiado tarde

para que tu abrazo me salve

de la noche  que dentro de mí crece.