Noche no tan buena.

 

She knows everything. Morfi Jiménez Mercado.

 

 

Después de pulsar el  timbre de la puerta de entrada, Germán intentó aflojar, sin éxito, el nudo de la pajarita que Sagrario, su mujer, le había abrochado en el último botón. Después de subir la escalinata de mármol de Carrara rematada  con una balaustrada francesa, sentía como la sangre aprisionada en la yugular le latía en las sienes.

Mientras tanto Sagrario alzaba la cabeza extrañada: sus zapatos plateados no lanzaban sus destellos anuales.  La mayoría de las velas eléctricas del inmenso farol de cristal estaban fundidas. Bajó la vista al oír el crujido de la puerta a la vez que erguía los hombros para hacer frente  a la mirada del mayordomo inglés. Esfuerzo innecesario. Por primera vez en años, era su hermano el que la recibía.  Mientras le daba el abrazo navideño se quedó perpleja delante de aquel  hombre de cara abotargada,  calvicie galopante y barba canosa,  enfundado dentro de una camisa de popelina sin planchar  y de cuello y puños rozados  ¿Qué puntos en común podía tener aquel energúmeno con el constructor de navidades anteriores cuya botonadura de brillantes refulgía bajo las arañas de Murano?  Cogida de su brazo se dispuso a recorrer la mansión seguida de su marido cuyo cuello gallináceo se bamboleaba encima de la pajarita.

El hall y los  salones  estaban bañados en  penumbra, del techo colgaba alguna que otra bombilla enroscada a un casquillo.  El chasquido de los zapatos retumbaba sobre las llanuras de mármol y el eco de las voces  sobre las paredes vacías. Los muebles habían desaparecido.   Alguna que otra caja de cartón rota llenaba el vacío,  así como trozos de plásticos  donde   flecos de polvo  se habían quedado adheridos.

Antes de llegar al comedor se desviaron por el pasillo que llevaba a la cocina. Anastasio le tuvo que pegar un grito a su mujer medio adormilada encima de su gin tonic. Mari se levantó a trompicones de la silla donde estaba sentada para caerse en los brazos de su cuñada. A Sagrario  siempre  le había caído fatal esta mosquita muerta;  ni siquiera se tambaleó bajo su empuje.

 En el fondo de la cocina se encontraba Margarita, madre de Anastasio y Sagrario. Sacada de la residencia de ancianos, como todos los años  para celebrar Nochebuena, estaba sentada sobre una silla de ruedas  debilitada por una bronquitis crónica y comprimida entre almohadones para evitar todo deslizamiento. Ajena a lo que la rodeaba,  escuchaba  el gorgoreo de la máquina de oxígeno que la mantenía en vida mediante dos tubos introducidos en sus fosas nasales. El ruido del oxígeno le recordaba el sonido del riachuelo cercano a su pueblo. En primavera, cuando soplaba un poco de viento de la Sierra, su superficie se cubría de pétalos de cerezos. Al acercarse para darle un beso, Sagrario maldijo la peste a orín que desprendía su madre.

Hicieron coro  en una punta de la mesa, dejando a la vieja relegada en su rincón.

 Anastasio, abría la boca como pez fuera del agua. Después de varios intentos fallidos  empezó a farfullar con voz alterada: visto la situación que atravesaba el país, su voz adquirió firmeza al volverse desafiante,  había aceptado hacerse cargo de una empresa de construcción en el extranjero a partir de Enero. Pegó un manotazo encima de la mesa dando por zanjada la conversación y pasando por alto el embargo de sus bienes.

Mari abrió el frigorífico,  Germán y Sagrario, a los cuales la cena de navidad se les estaba antojando  muy comprometida, suspiraron aliviados al comprobar que estaba lleno de botellas de Champagne, de foie, de bombones y turrones. Regalos de navidades anteriores que tenían que ventilarse esta misma noche, precisó Mari, ya que al día siguiente dejaban la casa.

Una vez colocado todo encima de la mesa, Anastasio hizo una pirámide con los vasos de duralex, como tenía acostumbrado hacerlo con las copas de cristal tallado, y empezó a derramar el Dom Perignon con cara más relajada. Conforme se iban vaciando botellas  los chistes salaces de siempre fueron distendiendo el ambiente.  Tanto que la cremallera del vestido de Sagrario reventó bajo la presión de las burbujas, lo que desató un ataque de risa generalizado. Mari, ya completamente beoda, se  fue dando tumbos hacía su suegra y le colocó un trozo de foie en la boca. La vieja  se atragantó. Empezó a mover los brazos de manera  descoordinada  bajo la hilaridad de sus hijos.

 Cuando estaban tomando los turrones, Anastasio, al recordar que sería seguramente la última navidad que pasarían juntos,  decidió que tenían que brindar con la madre y cantarle villancicos.  Sagrario colocó un vaso lleno de champagne en la mano  de su madre. Se cayó al suelo sin romperse, alguna ventaja tenía que tener el duralex. Cantaron hasta la afonía.  Mari se derrumbó al comprobar que la última botella  se había acabado, en cuanto a Anastasio le entró una llorera tonta. Sagrario y su marido los arrastraron hacia  su dormitorio. Entre vapores etílicos se extrañaron de no ver ningún equipaje preparado.

 Le costó  a Germán introducir la llave de contacto y arrancar su taxi.  De vuelta a casa el matrimonio se lo estaba pasando en grande mofándose de  Anastasio y de la borracha de su mujer,  cuando una patrulla de  policía  ordenó parar  al coche que estaba dando bandazos.  Le hicieron el alcohotest a Germán. Con una tasa de 1, 75 de alcohol en sangre le quitan a uno el carnet de conducir y la licencia de taxista, que es exactamente lo que le pasó a Germán.

  La abuela seguía en la cocina. La piel de su cara, pálida como la cera, estaba salpicada de manchas moradas,  los párpados medio caídos dejaban pasar una mirada vidriosa y estática. De no ser por el gesto tan tierno de su boca, la cara de Margarita hubiese  podido confundirse con la de una figura de barro. Sin embargo, Margarita, tumbada sobre la paja recién cortada de su establo, volvía a sonreir.

PS.  NOS HEMOS UNIDO UNOS CUANTOS BLOGGERS PARA ESCRIBIR UNA CADENA DE RELATOS SOBRE LA NAVIDAD. CONFORME SE VAYAN PUBLICANDO LOS IRÉ ENLAZANDO CON EL MIO.

EDUARD ESCRIBÍO EL PRIMER RELATO, UN CUENTO DELICIOSO TITULADO “CUENTO DE NAVIDAD IMPROVISADO”:

http://eduardblanco.wordpress.com/2010/12/13/3590/

RUB HA ESCRITO ESTE EMOTIVO CUENTO CON SABOR A CHOCOLATE TITULADO “GALLETAS DE NAVIDAD”:

http://senddero.wordpress.com/2010/12/14/galletas-de-navidad/

CONCHA HA ESCRITO UN RELATO LLENO DE NOSTALGIA TITULADO ” MI REGALO DE NAVIDAD”:

http://conchahuerta.wordpress.com/2010/12/16/mi-regalo-de-navidad/

PARA LOS QUE YA NO CREEN EN NADA Y DESEAN VOLVER A CREER EN ALGO: “NAVIDAD A DOS VOCES” ESCRITO POR ERNESTO:

http://ernesto51.wordpress.com/2010/12/16/navidad-a-dos-voces/

UN NACIMIENTO CONTEMPORANEO ESCRITO POR PIPER

http://pipermenta.wordpress.com/2010/12/16/fantasia-de-navidad/

MICROMIOS HA DESCRITO CON MUCHA TERNURA A SU PAPÁ NOEL EN UN RELATO TITULADO “MI PAPÁ NOEL”:

http://micromios.wordpress.com/2010/12/16/mi-papa-noel/

CHIESELI NOS REGALA UNA NOCHEBUENA LLENA DE TERNURA:

http://chrieseli.wordpress.com/2010/12/17/cena-para-una-noche-buena/

…Y GABI UNA ESCENA NAVIDEÑA, MUY, MUY DIVERTIDA:

http://noentiendonada.wordpress.com/2010/12/17/yinguelbels/

 ZAMBULLIDA NOS ALCANZA DE LLENO EN UN DESTINO DONDE LO ÚLTIMO QUE SE PIERDE ES LA ESPERANZA :

http://zambullida.wordpress.com/

JUANJO NOS MANDA UN HERMOSO MENSAJE NAVIDEÑO Y NOS LO CUENTA CON FOTOS:

http://jofz.blogspot.com/2010/12/ventana-de-navidad.html

¡CHARRADETAS ACABA DE DESMITIFICAR EL BELÉN!:

http://charradetas.wordpress.com/2010/12/20/oro-incienso-y-mirra/

MINICARVER NOS OSEQUIA CON UN RELATO DE NAVIDAD DONDE LO ESCUETO Y COTIDIANO ES  EL VERDADERO MILAGRO:

 http://minicarver.wordpress.com/2010/12/20/la-misma-noche/

ANA MARÍA NOS DESCRIBE CON MUCHA TERNURA A UNA NIÑA FRENTE A SUS REGALOS DE NAVIDAD Y A SU VERDAD:

http://armadecasa.wordpress.com/2010/12/21/relato-de-navidad/

UNA NAVIDAD ARDIENTE, ARDIENTE…

http://cuentochino.wordpress.com/2010/12/22/tres-pollos-y-un-lechon-una-historia-de-navidad/

LA NAVIDAD DEL CORONEL: 

http://ydespuessiteenojassosunaloca.blogspot.com/2010/12/la-navidad-del-coronel.html