Noche de otoño.

Untitled Movement. Simon Obarzanek.

Con una copa de vino tinto en la mano una mujer mira el otoño. Detrás de la ventana se despliega el resplandor anaranjado del Retiro. El vino carnoso madura entre sus labios, vendimia su boca donde crecen avellanos y bayas silvestres. Una pareja enamorada yace enlazada bajo el arco de su lengua al ritmo sincopado de una penumbra nervada.

Apura la copa y con ella su pozo. El vino raspa su garganta como una soga.

La soga raspa la corteza de los pinos donde una hamaca vacía está amarrada. La mujer se derrumba en su centro. Las mallas podridas por las lluvias de otoño se rasgan. Coloca su cuerpo al lado izquierdo de la trama rota. El lado derecho le pertenecía a él. El esparto chirría al rozar la corteza de los pinos. Un chirrido imparable y seco. La luna menguante se refleja encima del mar erizado y negro. La mujer se quita el jersey y con él se tapa la cara. Con las manos, los oídos. Debajo del jersey huele a vino. Cae en un sueño profundo como una fosa. Tirita de frío mientras murciélagos trazan círculos concéntricos cercando la cima de los pinos.

Detrás de la ventana el Retiro se ha convertido en una masa oscura. Bajo la luz de las farolas un barrendero empuja unas hojas  muertas.