La carta azul.

 

Vermeer.

 

 

He ido al Corte Inglés

para comprar papel de cartas

y unos sobres a juego, azules,

como el iris de tus ojos, amor.

 

He ido a mi casa

me he sentado delante de la mesa

y mi mano engarzaba las palabras

que me susurrabas al oído, amor.

 

He metido la carta en el sobre,

lo he sellado con la lengua

y al escribir tu nombre, amor,

mi mente se ha quedado sin tinta.

Amsterdam.

 Juanjo Fernández. Fotografía realizada en el museo Reina Sofía. http://jofz.blogspot.com

La vibración del móvil me cosquillea la palma de la mano. Un  SMS, una foto. El azul de una blusa ilumina la pantalla.  Abandono el grupo de turistas amasados delante del Guernica. Su murmullo invasivo se disgrega en partículas sordas mientras me voy alejando por un pasillo del Reina Sofía.

Una luz tamizada alumbra la geografía irregular  del suelo de cemento pulido,  me estremezco sobre la superficie de la pantalla de mi I-Phone. Continentes líquidos  se hacen y deshacen bajo la suela de mis botas. El roce de las hojas al caer sobre la tierra mojada se ha vuelto imperceptible, ya no llueve sobre mi piel y el cielo respira. El azul de la blusa aletea de pájaros y nubes  ascendentes.

El aire, filtrado por el emplomado de la ventana,  abre corredores de oro sobre el cemento. Mi bufanda conserva el olor a cedro de los brocados traídos de oriente, me despojo de mis velos al ritmo lento de tus letras, navego contigo en la lejanía cálida de nuestro primer encuentro, dos sombras azuladas unidas por el azar sobre la pared blanca de un cuadro de Veermer.

 

 Mujer leyendo una carta. Johannes Vermeer.  Rijksmuseum Amsterdam