Ciento cuarenta tweets de amor y un mail desesperado. 23/11/12.

Florecen sobre mi rostro

galaxias, lunas y estrellas,

aros ascendentes de deseo

concebidos en la noche de tu boca.

Lluvia de estrellas, lágrimas de Eros,

resbalando sobre mis mejillas,

Perseidas en la oscuridad de tus ojos.

Del mundo solo queda un latido.

Él de mi corazón atrapado

en la red de tus costillas.

Espejo ciego, espejo sin tano

¿No oyes como llueve dentro de mí?

¿ Ni la soledad pegada a mis labios?

Mundo huérfano de ti

mundo simétrico

mundo caja

ojos de vidrio

mundo reloj

con mi corazón

para no darle cuerda.

Espejo, espejito mío,

te ofrezco mis labios

como tierra de labranza,

y mi corazón partido, mi alma,

para almacenar los destrozos.


Bajo mi piel crecen jardines oscuros,

dentro de mis venas caen sus hojas índigo,

hilachos de tinta en mis sueños enredados.

Bajo las olas galopan mil caballos

y sobre las landas, blancas flores de hielo,

solloza una blanca damisela.

No sé que espero, luna,

bajo tu sombra de opalina.

Sabes a sal

a infancia

y a desengaño

pero sobretodo

a naftalina, luna.

Meandros de luna,

perfumes de marea

cargados de sueños,

aleteos sobre mi piel,

de los besos del ayer.

Bajo el enigma de la noche,

la líneas de tus manos

en las mías se funden,

itinerario de curvas imposibles,

giro de estrellas fugaces.

Miro miro la luna

como si fuese una niña.

Pasea desnuda,

en busca del poeta.

Miro miro la luna

en el pedregal de mi alma.

P.S. Las fotografías son de Vladimir Dunjic.