Visitando Normandía. Mi jardín.

 

De: Anne

Para: Ti

Enviado el: martes 12 de julio de 2011

Asunto: Mi jardín

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 El verano nos separa, pero, como todos los años…  ¡ nos quedan los mails!

¡Llevo tres días en Normandía, tres días sin salir de mi jardín y tres días hablando latín! ¡Sí, latín, por muy extraño que te parezca!… y no se me da nada mal. Claro que mi profesor no se parece en nada a una eminencia gris… ¡es mi jardinero!  Se llama Thierry, un hombre curtido, de mediana edad, algo encorvado. Nuestra conversación, puntuada de largos silencios,  vierte por entero sobre la flora, sobre el tiempo y  sus avatares ¡ Ah!… y sobre el topo, león de mi jungla.

Thierry es el druida de mi jardín, un druida de nuevo cuño, pacifista y ecologista que con el poder de sus manos  convierte la violencia y el desengaño de la vida en volutas de flores.

El primer día, al pasar delante de una riada de pétalos azules y exclamarme:

 -Thierry, le felicito, este año las hortensias están…

 -Anne, ¡las hydrangeas!

 Colorada, (todos los años pronuncio la palabra profana), farfullé:

-Perdóneme Thierry, ya sabe, soy tan distraída…  las hydrangeas tienen este año  un azul, un azul… un azul que no sabría definir…

– El azul “Ankong”, así se llama esta variedad.

 Ankongangkongangkong, dulce letanía alumbrando mi cabeza.

 

 

Delante de la veranda las hydrangeas adquieren tonos violetas y malvas. Por mucho que Thierry me diga que este color se debe a la acidez de la tierra, me recuerdan la tonalidad de los ojos de mi madre cuando, tumbada bajo un parasol, levantaba la vista del libro que estaba leyendo, y la luz teñía el iris de sus ojos de esta tonalidad cambiante llena de misterio,  “Nanping”, me precisa Thierry.

 Bonito nombre para una soñadora, ¿no te parce mamá?

 

 

Nos inclinamos delante de las Hydrangeas quercifolia, afectadas por las últimas lluvias. Sus flores blancas se oxidan en los bordes, se doblan bajo su propio peso, tan  melancólicas como los habitantes de estas tierras, pienso cabizbaja. Thierry refunfuña y suspira.

 

 

Al acercarnos al estanque  Thierry pasa de largo delante de las uñas de suegra que crecen en abundancia, (no las nombra, ni en latín, ni en francés… me comentaron que…, bueno más vale que me calle, ¡pobre Thierry!)

 

 

En sus orillas crecen mis amadas Gunneras Manicatas,  de hojas gigantescas, recuerdo vivo de mis antepasados marinos que traían sus semillas en sus equipajes.

 

 

 

Y así han ido pasando mis días, espiando al topo, que, con muy mala idea, se empeña en querer destrozar mis parterres llenos de flores campestres, margaritas de Jersey, lirios, lavandas, fushias  y  rosas silvestres,

 

 

 … contemplando las ramas esculpidas de unas ginestas, plantadas por mi padre, cuyo trazado  se asimila tanto a su vida que me deja perpleja.

 

 

 … disponiendo  las piedras de mi jardín mineral como si mi futuro dependiera de su jeroglífico.…

 

 

para, por fin, escaparme por el tejado, como la Belle de Ronsard, rosa cuyo delicado perfume entrelazo con estas últimas letras ¿lo hueles?

 

 

Un abrazo,

Anne

42 pensamientos en “Visitando Normandía. Mi jardín.

    • mercedes, el jardín de Monet, Giverny, es un jardín normando, pero te puedo asegurar que no tiene nada que ver con el mio. Ojala! … pero creo que me hubiese llevado muy bien con Monet: era un gran conversador, le gustaba la buena mesa, los jardines y, a pesar de ser un genio, no era nada creido.
      Un abrazo,

  1. Desde luego, tienes un jardín precioso. Yo también me he quedado con la boca abierta. Enhorabuena (y felicita a tu profesor de latín de parte de un Ursus maritimus).

    Saludos

    • Alan, el amor a los jardines lo tengo anclado en los genes! me doy cuenta de mi suerte, no te creas, y cuando estoy en Normandía participo activamente en el cuidado de mi jardin, me gusta y me relaja… aunque ahora mismo tengo la espalda molida y las manos llenas de arañazos! Thierry siente debilidad por los Ursus maritimus de pelo blanco, así que le va a encantar tu cumplido.
      Ya que estoy en Normandía voy a cambiar el abrazo por tres besos sonoros en las mejillas como se dan por aquí!

  2. ¡Jamás había recibido un mail tan bello y florido, Anne! Describes ese jardín con tanto encanto que por un momento me ha parecido estar en él. ¡Y qué suerte que tienes con Monsieur Thierry! La gente sabia se va convirtiendo cada vez en una especie más rara. Seguro que si cree en la reencarnación deseará una nueva vida vegetal, expuesta a la lluvia y la furia de los vientos, que es mucho más saludable que la de los mercados financieros.
    Un abrazo (¡con envidia!),

    • Albert, bajo tu influencia, he decidido mandar una serie de mails con fotos de mi Normandía natal, más exactamente del Cotentin, enseñar lo que me llama la atención, pueden ser pequeñas cosas,( mi normandía sentimenta)l. Como el mundo mundial está que arde, me apetece, por lo menos en mi blog, aportar mi granito de arena de serenidad. A ver si soy capaz! Te encantaría Thierry, parco en palabras pero sabio, de esta sabiduria ancestral que proporciona el contacto con la tierra.
      Trois bises à la mode de chez moi!
      P.S: no me tengas envidia… ahora llueve, aunque a decir verdad llueve bonito!

  3. ¡Qué maravilloso jardín, Anne! Tus hortensias, entre otras tantas cosas, me han emocionado, son tan hermosas… Uno de mis sueños fue visitar Normandía. Algún día, algún día.

    Gracias por deleitarnos con tanta belleza normanda.

    Un abrazo.

    • Zambullida, mis hortensias son mi orgullo, la joya de mi jardín! Normandía es bonita pero tiene clima inglés!
      Tres besos sonoros!

    • Juanjo, no sé si me estás diciendo que mis hydrangeas te sedan, te duermen o te aburren! Mañana lo consulto con mi profe!
      Tres besos sonoros,

  4. Impresionante. Aun estoy oliendo esaos aromas de rosa que se alzan por el tejado. Impresionantes las imagenes que nos regalas de un jardín único. No me extraña que te recogas en él en los veranos. Y que suerte tener a ese experto mejorandolo cada año. Aunque seguro que tus sentimientos hacia el jardin son su mejor abono. Un abrazo y disfrutalo por todos

    • Concha, me consta que compartimos aficción! Los que tenemos la suerte de poseer un jardín, por muy pequeño que sea, conocemos su poder para propocionarnos energía y relajación… y tambien pequeños disgustos como lo son, los topos, la cochinilla y las malas hierbas, los justos para tener una sensación de recompensa cuando lo disfrutamos.
      Gracias y tres besos,

  5. Puesto que en una de tus respuestas mencionas les “coccinelles”, he leído que este verano hay una auténtica plaga de ellas en el noroeste de Francia. Me parecen animalitos simpáticos, pero no creo que las plantas opinen como yo… En mis lejanos recuerdos de Normandía están muy presentes, sobre todo en las barandillas y las barandas de los puentes.
    ¡Y es que todo no se puede tener!
    Dos “bisous” + uno extra, normando, para ti.

    • Albert,me he debido de expresar mal! Me refería a las cochinillas, una plaga que afecta a las plantas y no tiene nada que ver con las adorables coccinelles. Adoro las mariquitas, y sí, hay muchas en Normandía. Si veo unas y tengo la cámara de fotos, te mando una cuantas!
      Aquí hay gente que da hasta siete bises! Es una pesadez!

  6. Soy yo quien ha confundido una cosa con otra. ¡Cómo se nota que (lamentablemente) no tengo jardín y soy bastante ignorante con respecto a todo eso…!
    Con tu explicación, Anne, he aprendido otra cosa, lo cual nunca está de más.
    Ya veo que los normandos sois muy besucones, Lo de tres bises es habitual en varias partes de Francia, pero ¡¿siete?!
    Disfruta de tu Normandía.

    • Albert, no se puede conocer todo! Personalmente me conformaría con tu sabiduría!…y de jardín sé solamente un poco. Hoy en día hay grandes expertos en el tema.
      Lo de las siete bises es muy de pueblo, quizá se deba a que la gente de aquí es muy poco gregaria y cuando se ven se dan todos los besos que no se han dado en días!

  7. Por estos días viajo en TV siguiendo le tour de france, y de pronto esas imágenes de ciclistas sobre los campos franceses me dejan sin aliento. Pero tu jardín… lo supera todo. Un abrazo

    • minicarver, así que tú tambien eres aficionado al tour de France! Quedan las mejores etapas, las de montaña! Me alegro que te haya gustado mi jardín.
      Tres besos sonoros,

  8. ¡Pero chica! Qué belleza de colores, tonalidades y texturas. Me habéis dejado impresionada con la hermosura de vuestro jardín, que si sincera debo seos, permitidme decíos no puede rivalizar con vuestra beldad.

    Beso grande, estimada Anne.

    • Ericka, gracias! Tus palabras me borran arrugas! Lo bueno de los jardines es que, al coger años crecen en hermosura.
      Te mando tres besos sonoros, a la mode de chez nous.

  9. Que suerte que tienes, Anne, de tener un jardinero tan sabio, tan literario . Pienso que tu jardinero, el señor Thierry, seria un personaje ideal para una buena novela.
    Por otra parte, en cualquier jardin, anidan los pajaros. En mi pequeño jardin, este verano anidó un mirlo en el ramaje de una buganvilla. Nacieron cuatro hermosos polluelos de mirlo
    Te sugiero, Anne, que algún dia nos hables de la fauna de tu jardin
    Saludos.

    • manel, Thierry es sabio, con la sabiduria que confiere el trato con la tierra y los elementos sin intermediarios. Su relación con las plantas tiene algo de liturgia, creo que por esto las nombra en latin. Todos somos personajes de novela. Me ha enternecido la historia de los mirlos y sus polluelos en tu jardin. Estos pequeños detalles hacen que la vida se humanice, sea más bella. Tienes razón, mi jardín es mudo, en el proximo post intentaré darle soñido. Me hace ilusión que te hayas pasado por aquí.
      Tres besos,

  10. Anne
    Hoje vejo-te como Alice no “jardim ” das maravilhas(um jardim onde só há maravilhas…). A beleza que te rodeia e os teus olhos sabem ver. A recordação dos olhos da tua mãe , quando os olhos da tua mãe mostravam a paz que te sossega. A vida de teu pai de quem pouco falas mas que a funda ausência tanto te marca.
    Penso que não falas da Normandia. Penso que falas de um mundo fora do mundo, muito dentro do teu “Mundo”

    • xico, tienes toda la razón, hay que saber ver la belleza, o quizá mejor interpretarla, cada uno a su manera, para hacerla más bella aún. No echo de menos otro mundo, porque este mundo lo tengo dentro de mi cabeza. Por cierto el brillo de la luna sobre mi jardín le confiere, ahora, otra realidad, realidad que no volvera a ser porque la percepción del mundo es, afortunadamente, tan variable como la de Alicia en el pais de las maravillas.
      Je t´envoie trois bises à la mode de par ici… et un grand merci pour ton très beau commentaire.

  11. Se ve muy lindo el jardín y el verano. Por acá me da algo de alivio y esperanza para aguantar que llegue la primavera. Las fotos están buenas, pero imagino que lo más bello debe ser estar allí, entre tantos colores y olores. Qué suerte. Saludos!

    • blopas, tengo la suerte de tener un jardín hermoso donde paso muy buenos momentos. Enseguida te va a llegar la primavera!
      Te mando tres besos desde mi pueblo.

  12. Por lo que veo Normandía no es sólo la tierra de los belicosos hombres del Norte…sino que allí tambien se cultiva la sensibilidad y el amor a lo bello…tendremos que romper nuestros estúpidos clichés.

    • arjuna, sangre vickinga corre por mis venas pero debe de ser muy diluida porque soy de naturaleza tranquila, igual que todos los normandos! Nos gustan las flores e intercambiamos esquejes de rosales con los ingleses… Guillermo el Conquistador está lejos!

  13. He pasado mirando tu jardín y me he quedado impresionada, tu jardín es un sueño precioso, como para pasar horas contemplándolo, y llenándose las manos de tierra como seguro lo hara Thierry.
    Te felicito,
    un abrazo.

    • flori, yo tambien me lleno las manos de tierra! No faltaría más! Me alegro que te guste mi jardín, de hecho estoy muy orgullosa de su encanto.
      Tres besos sonoros!

  14. Anne, maravilloso el jardín, el relato encantador, lo bueno de todo es que se van transponiendo las barreras de la comunicación, con las letras y las fotografías se convierte en un relato interactivo, pues además las fragancias llegan aquí como el humo de mi chimenea que sigue encendida, me imagino que en las noches la premiación es un buen vino Chasse- Spleen”, médoc…, el poder de la imaginación me hizo caminar por la grama de tu jardín, gracias ti…
    Abrazos y buena estadía…

    • Carlos, esto es lo maravilloso de internet, y especialmente de tener un blog :interactuar. Huelo tu chimenea, veo danzar sus llamas mientras te paseas por mi jardín. Hay vinos franceses muy ricos como los hay argentinos, tengo todavía su bouquet metido en la nariz, impregnado en el paladar.
      Te mando tres besos a la moda de mi pueblo

  15. Despues de cursos y burocracias, vine a verte. Pero hace unos días tocó a la puerta la posibilidad de un cortometraje y dije que si. Me metí en tu texto, camine por tu jardín, lei los chorrocientos comentarios que te han dejado. Y el factor de coincidencia que todos tenemos es que forma y fondo son una. Imagen y palabra caminan de la mano. Esa paz de los jardines que complase a el alma, el paso de las horas donde la luz del sol hace cambiar el paisaje, porque es diferente ver un jardín en la mañana que por la tarde. Aún tengo los colores de las flores entre los ojos, como tengo tu deliciosa prosa metida en mi corazón. Qué bello texto nos diste de regalo, lo disfrute y al mismo tiempo me recordé una película sobre el tema. Kosinski desde el jardín y que la llevaron a la pantalla. Te felicito querida Ann y gracias por compartir un espacio de tu alma llena de flores un beso Rub

    • rub, qué divertido lo del cortometraje! me alegro de veras. Un comentario muy bonito el tuyo, te lo agradezco, así como mi jardín que forma parte de mí.
      Tres besos,

  16. Anne, gracias por dejarnos disfrutar de tu jardín. Te leo en desorden, pero igul disfruto de cada estación. Me gustaría saber de qué está hecho el techo que baja hasta la tierra. Se ve tan bonita esa ala de la casa… provoca entrar y conocerla.
    Un abrazo!

    • Ana Maria, el techo no baja hasta el suelo!… Son las rosas las que trepan hasta el cielo! El tejado esta hecho de unas piedras de un azul grisáceo muy claro, piedra que se da por aquí y se tallaba a mano.
      Un abrazo,

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